...Nunca quise hacerte daño,
pero soy un monstruo,
lo siento...
...Tengo un diablo dentro y quiere salir,
mi mente solo sabe fabricar paranoias,
pesadillas que jamás habría podido imaginar
se han apoderado de mi imaginación,
mi conciencia ha perdido el juicio,
ya no sabe diferenciar el bien del mal,
mi orgullo ha perdido la dignidad,
mis venas ya no transportan sangre,
transportan ira, furia, rabia,
mi piel está envenenada debido a
pensamientos impuros,
mi deseo de venganza es insaciable,
no me basta con hacer daño a una persona,
quiero más, quiero dolor,
quiero hacer sufrir,
quiero miradas de odio hacia mi persona,
quiero lágrimas de ira que invadan cada rostro,
quiero ver escupitajos de sangre en cada boca,
quiero oír como se rompen los espinazos,
quiero lamer tus costillas en todo su esplendor,
quiero clavar mis uñas en tu páncreas,
quiero retorcerte los pezones, estirarlos,
y finalmente cortarlos con las tijeras,
quiero morder tu costado como si fuera un muslo de pollo,
quiero hacerme un batido con tu cerebro,
quiero mascar tu cristalino como si fuera un chicle,
quiero hacerme un sandwich con tu hígado,
quiero cortarte la lengua y usarla como goma
para hacer trenzas con tus intestinos,
quiero despellejarte la piel de ahí abajo y usarla como gorro,
quiero usar tus tibias como raquetas
y tus costillas como piano,
quiero hacer música torciendo tu espalda,
de hecho, esperaré a que tengas un hijo,
y mientras sea un bebé le haré un corte
en el ombligo, meteré la mano,
y usaré a tu hijo como guante de boxeo
para partirte la cara, y usaré el pelo de tu madre
para estrangular a tu padre...
...Pero aún así no es suficiente,
quiero más, pero recuerda,
yo no quiero hacerte daño,
solo jugar maliciosamente y sangrientamente
con tu ser y tus seres...

No hay comentarios:
Publicar un comentario